Se restablecen paulatinamente ciclos de distribución del agua

“En días anteriores tuvimos una avería en la conductora exterior que trasvasa el agua de los embalses Gilbert, Charco Mono y Gota Blanca hacia Santiago de Cuba. Esta dificultad en una conductora de 1 00 milímetros (mm) de diámetro, reduce la entrada de agua a la ciudad aproximadamente al 50% del caudal con que debemos trabajar para la entrega, según el ciclo planificado.

“Fue una avería de gran envergadura y con la conductora que se quedó trabajando lo que hicimos fue darle prioridad a hospitales y centros de aislamiento, además de algunos casos sociales, centros estatales y empresas que por su importancia en los servicios y en la producción atendimos con los carros cisterna; lo que sabemos es insuficiente para lograr la satisfacción de cualquier población o entidad, de forma general. Logramos reparar la avería el martes 14 en la tarde”.

Así lo explicó Orlando Romero Veranes, Director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Fuentes y Plantas de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado Aguas Santiago, quien argumentó además, que desde entonces se ha ido restableciendo el sistema para alcanzar los niveles de los tanques de distribución y poder comenzar el servicio en los sectores hidrométricos que habían quedado pendientes o interrumpidos en el momento de la avería.

“Los sectores hidrométricos que se vieron interrumpidos en este caso fueron: la parte norte del centro de la ciudad, Los Holmos, Marialina – Los Pinos, la parte baja del centro urbano Abel Santamaría (Micro 1B, Micro 2 y Micro 1A su parte baja); y completar el servicio a los puntos más altos de Vista Hermosa y Mariana de la Torre.

“Conjuntamente con esto, fuimos tributando un caudal de 100 litros por segundo al sistema Parada que actualmente presenta una reducción de los niveles de sus embalses, y hubo que hacer una combinación de las aguas para poder entregarla a los repartos Nuevo Vista alegre, Agüero, Marimón, Santa Elena y Micro 8”, dijo el especialista.

Del sistema Quintero, en el que las afectaciones en los ciclos de distribución oscilaban entre los nueve y 13 días, se ha ido restableciendo y así será en la medida que avancen las jornadas, hasta alcanzar los ciclos planificados: algunos sectores con servicio diario y otros entre cinco y siete días. Se espera que para el miércoles de la semana entrante ya se hayan estabilizado.

“Es importante que la población conozca que hay limitaciones energéticas en el país y por supuesto, Santiago de Cuba no escapa de eso; también nosotros en determinados horarios hemos visto detenidas varias estaciones de bombeo o rebombeo. Aunque eso se recupera según va llegando el fluido eléctrico, introduce un alargamiento en el ciclo de distribución en los lugares que dependen de bombeo.

“En este sentido, toda la zona de Altamira y los usuarios que viven en los barrios que están en la carretera de Siboney hasta El Brujo, se encuentran entre los más afectados. Por otro lado, el sistema San Juan es el más complicado de todos, porque el equipo de bombeo depende totalmente de la energía eléctrica.

“Hay que aclarar que aunque falle la energía un segundo, se tiene que volver a reiniciar de cero el sistema: volver a llenar la conductora, alcanzar presión, buscar nivel en los tanques de distribución para volver a comenzar, y eso son aproximadamente seis horas para comenzar el servicio de agua posteriormente, lo que de igual manera contribuye al atraso de los ciclos.

“No obstante, nosotros siempre tratamos de ser lo más breve en cuanto a las reparaciones y al restablecimiento de la distribución, para poder darle un servicio de calidad a la población”, expresó Romero Veranes.

Independientemente de estas situaciones que son frecuentes con las averías, los salideros y la pérdida de agua en las redes, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado Aguas Santiago trata de solucionar esas problemáticas a pesar también de las limitaciones de recursos. Por tanto hace un llamado a la población para que se ahorre este líquido vital.

“Ahorrar agua siempre influye. Tenemos que darnos cuenta que cuando alguien la desperdicia de una forma u otra, le falta a personas que viven en zonas más altas o tarda más en llegar a otro punto de distribución. Por eso hay que preservarla, mucho más en una situación como la que vive el país actualmente donde la higiene y la desinfección constante de manos, superficies, etc., es fundamental para mantenernos sanos. Nosotros con un buen servicio y la población con el ahorro: todos podemos aportar a esa causa”, finalizó.

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