Ser bueno, especial modo de ser dichoso

Siempre que Cuba protagoniza acciones edificantes por el mundo, sobre todo en el sensible campo de la salud, curando y salvando vidas, evoco la frase del Héroe Nacional José Martí: “Ser bueno es el único modo de ser dichoso”, porque con ese  gesto los hijos de esta isla son consecuentes con el legado del Maestro.

  Nuestro Martí, recurrente una y otra vez para recordar verdades esenciales, dijo asimismo desde pasadas centurias: “Los hombres necesitan quien les mueva a menudo la compasión en el pecho, y las lágrimas en los ojos, y les haga el supremo bien de sentirse generosos”.

  Precisamente los sentimientos de generosidad y bondad han tocado los corazones de médicos, enfermeros, técnicos de la Medicina cubana integrantes de las brigadas internacionales, especializadas en situaciones de desastres y graves epidemias Henry Reeve, al socorrer a numerosos países para combatir la COVID-19 a riesgo de su propia vida.

 Tras cumplir con éxito la misión y regresar de naciones como Italia, donde estuvieron en el epicentro de la pandemia; o más reciente de México, por ejemplo, son incontables los testimonios del agradecimiento que han recibido de esos pueblos, sus autoridades y especialmente de pacientes curados o salvados y de sus familiares. Así lo han relatado hasta con lágrimas en los ojos.

  Esta cruzada por la vida tiene mayor mérito porque mientras Cuba ha extendido su mano generosa y ha puesto de manifiesto el espíritu solidario que caracteriza a su pueblo, el imperio parece que ha aprovechado ese momento para arreciar su ilegal política y privar a la isla de recursos vitales, incluso para combatir el nuevo coronavirus.

  Por eso igualmente es recurrente aquella sentencia de Fidel, en 2002, en referencia al presidente de turno de los Estados Unidos: “El bloqueo criminal, que nos promete endurecer, multiplica el honor y la gloria de nuestro pueblo, contra el cual se estrellarán sus planes genocidas. Se lo aseguro”.

  Tras casi 18 años de ese veredicto del Comandante en Jefe, se han cumplido sus pronósticos, en ambos sentidos, porque si bien el genocida bloqueo se recrudece por minuto en estos tiempos, también el espíritu de resistencia del pueblo resulta una verdadera coraza difícil de penetrar y de vencer.

  Realmente, la lucha sin tregua contra el bloqueo de los Estados Unidos hacia Cuba que ya rebasa los 58 años de existencia, ha hecho crecer el decoro y el espíritu de resistencia del pueblo y ha afianzado sus más legítimos valores y los firmes cimientos de la soberanía nacional.

Porque esta pequeña nación está repleta de los que aman, construyen y fundan; a sus hombres y mujeres los mueven razones de cooperación y ayuda desinteresada,  son felices si luchan por la esperanza y el bienestar de los demás; de ahí que cuando se hable del altruismo, hay que referirse ineludiblemente a Cuba que le ha erigido un monumento a la solidaridad.

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