Servicios Comunales: el desafío de transformar

Las constantes denuncias e insatisfacciones de la población de la ciudad de Santiago de Cuba sobre las labores de saneamiento de las comunidades, impulsaron una revisión de la organización del trabajo en la dirección municipal de Servicios Comunales y la concepción de una estrategia cuyo cumplimiento analiza a diario el Consejo de Defensa Provincial.

En un contexto marcado por la carencia de recursos, sobre todo de combustible y piezas de repuesto para los equipos mecanizados, la limpieza y embellecimiento de la ciudad es casi una proeza de las mujeres y los hombres encargados de la higienización de las principales arterias y de los barrios de la Ciudad Héroe.

Según Reinier Castillo García, titular del ramo en la cabecera provincial, este sector cuenta con más de 3 000 trabajadores: 1 013 asumen la poda de plantas y la chapea de áreas verdes; mientras que 1 350 se encargan de la limpieza de calles en las 37 zonas comunales del municipio.

«Para la limpieza de la ciudad contamos con un parque de 54 vehículos. De estos, funcionan de 20 a 24 equipos diariamente, la mayoría de los carros están parados porque tenemos problemas con algunas piezas, especialmente gomas y baterías. De ahí que buscáramos alternativas para garantizar la recogida de desechos sólidos con el incremento de los carretilleros en todos los distritos», explicó el directivo.

Hoy la cifra asciende a 325 carretillas de tracción animal que se emplean en los lugares donde no es posible utilizar los equipos. Si bien la labor de los carretilleros es útil y suple el déficit de vehículos, cuando fallan los carros de Ampirol se generan situaciones muy complejas y de riesgo para la salud y el bienestar de quienes viven cerca de los puntos de vertimiento.

«Una de las mayores insatisfacciones es que cuando hay dificultades para el vaciamiento de las camas de Ampirol, se produce una acumulación de desechos sólidos en los lugares donde los carretilleros tienen que verter la basura, así ocurre en René Ramos, La Calera, Zamorana y otros sitios de la urbe», comentó Castillo García.

Según el especialista, el municipio dispone de cuatro carros para el vaciamiento de las camas de Ampirol, pero no siempre se logra tenerlos a todos funcionando, a pesar de que es una prioridad de Servicios Comunales, del Partido y el Gobierno, lograr estabilidad en el funcionamiento de estos equipos.

«Diariamente rendimos cuenta de la higienización de la ciudad al Consejo de Defensa Provincial sobre las labores realizadas en cada jornada. Y concebimos una estrategia de recogida que nos permita eliminar los 61 microbasurales existentes en Santiago de Cuba; y atender diferenciadamente a los distritos 1 y 3, que presentan la situación más crítica en cuanto a la higiene comunal porque en estos se ubica la mayor cantidad de microbasurales», apuntó.

Además de limpiar las calles como es habitual, la tarea consiste en sanear sistemáticamente enclaves que la indisciplina social ha convertido en microvertederos. Estos sitios se limpian y se reutilizan como jardines o pequeños parques. Castillo García señaló que con este propósito se labora los domingos en el distrito 26 de Julio, el lunes en el distrito José Martí, el martes en el distrito Antonio Maceo, el miércoles en el distrito Abel Santamaría, el jueves en el distrito 5 y el sábado en el distrito 6.

«Incluso con los problemas que hoy tenemos, estamos en condiciones de mantener la ciudad limpia y bella. Sin embargo, es importante que la población conozca que comenzamos a trabajar a las 5:00 a.m., por eso deben sacar los desechos sólidos entre las 5:00 a.m. y las 7:00 a.m., para cuando pase el carro la ciudad quede limpia. Algo que nos está afectando es que las personas sacan la basura en otro horario y en ocasiones, con la falta de combustible que tenemos, los carros tienen que pasar por algunos lugares más de una vez al día para recoger la basura», dijo el directivo.

Si bien es cierto que Servicios Comunales tiene un largo camino por andar para lograr la excelencia, también es un hecho que muy poco contribuimos los habitantes del municipio a mantener el trabajo de hombres y mujeres que se adelantan al sol para que al amanecer Santiago de Cuba luzca más limpia y bella. Es imposible hablar de la higiene de la vía pública sin apelar a la disciplina y el sentido de pertenencia de los santiagueros por su comunidad, por su ciudad…

En próximas ediciones Sierra Maestra dará seguimiento a los resultados de la nueva estrategia de limpieza y embellecimiento de la ciudad.

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