Ante un bloqueo arreciado, más espíritu de resistencia

Guardianes para seguir protegiendo las conquistas de la Revolución en todas las ramas de la sociedad, guerreros para la resistencia y consagración al país, se cuentan por miles en esta pequeña pero valiente isla en la lucha tenaz contra el genocida bloqueo de los Estados Unidos hacia Cuba que, no obstante el rotundo rechazo internacional, se acrecienta por minuto.

Guerreros y guardianes se cuentan por miles para, a pesar de la ilegal política, seguir produciendo la tierra, madre de todas las riquezas; prestar servicios a la población, evitar que se paren industrias y fábricas esenciales para el desarrollo, con innovadores y racionalizadores capaces de poner su ingenio creador en aras de que la nación marche adelante y haga caso omiso a la tozudez del imperio, mucho más agresivo e injerencista en estos últimos tiempos.

Cuba y sus hijos están acostumbrados a este tipo de batalla, infinidad de ejemplos ilustran una pelea que no tiene tregua hace más de medio siglo ante la intención del poderoso y cruel  enemigo de rendir a este pueblo por hambre, enfermedades y vicisitudes de toda índole; un propósito que sabenno lograrán ante hombres y mujeres de un país que no vulnera sus principios, no cede ante chantajes ni amenazas ni se ha puesto ni se podrá nunca de rodillas como les enseñó Fidel.

Los nacidos en esta tierra, dignos y de convicciones muy arraigadas, han respondido siempre ante tal ignominia con la cabeza erguida y la salvaguarda de su obra por más de 60 años, con el objetivo de afianzar el progreso socioeconómico en la aspiración de construir un socialismo próspero y sostenible, a pesar de las dificultades que se incrementan ante la crisis económica global provocada por la pandemia de la COVID-19.

El presidente de los Estados Unidos Donald Trump, con su irracionalidad característica y ánimo injerencista y genocida, no se cansa de promover, anunciar y aprobar cada día nuevas medidas coercitivas para socavar la soberanía y perjudicar la economía nacional, todas las cuales se estrellarán nuevamente contra el espíritu de resistencia y consagración de los cubanos a una nación libre e independiente.  

  La respuesta será mayor dedicación a la producción y los servicios y al cultivo de la tierra para producir desde dentro en bien de la economía y la población; seguir sustituyendo importaciones, lograr renglones que favorezcan las exportaciones y fomentar el ahorro en todos los ámbitos, vías expeditas para continuar adelante contra viento y marea.

Ante la presentación en las Naciones Unidas de la Resolución cubana sobre la necesidad de ponerle fin al criminal bloqueo, Cuba ha recibido invariablemente el respaldo mayoritario y rotundo de la comunidad internacional que ha votado una y otra vez para eliminar ese flagelo que atenta contra la integridad de los hombres y mujeres de un país libre y soberano.

La terquedad de la administración estadounidense no lo ha hecho posible, más bien lo ha arreciado; mientras este pueblo combativo y valiente no se cansará de luchar hasta lograrlo porque este es el principal obstáculo para su desarrollo, y para que sus hijos vivan en paz y puedan alcanzar sus más añorados sueños en una nación empeñada en hacer un mejor país para todos y por el bien de todos.

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