Las manchas del sol

El sol quema con la misma luz conque alumbra. El sol tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz.

Esta sabia consideración que hace nuestro héroe nacional y apóstol de la guerra de independencia José Martí, viene como anillo al dedo en tiempos de pandemia por el nuevo corona virus.

La sociedad Cubana ha dado un giro estratégico en la cuestión organizativa de atención, distribución y custodia de los productos y valores indispensables para ganar la batalla a la Covid-19.

Se abren espacios de atención clínica donde nunca los hubo, estilos y métodos de distribución que ni siquiera estuvieron previstos, y muchos menos creada las condiciones para emprenderlos. Se acelera la siembra en los campos, la producción en las industrias y el acopio de productos en renglones complejos para garantizar los niveles de asequibilidad alimentaria en la población para que lleguen a todos con la misma equidad de siempre.

Estas tareas se complejizan aun mas cuando el llamado es al aislamiento social, acción que se hace contradictoria por las decenas de personas que a la vez salen de sus casas para agenciarse los alimentos o hacer gestiones indispensables para la familia, pues aun, sabemos no son efectivas todas las estrategias diseñadas

Ese sol que quema, es la situación actual de la pandemia que Cuba enfrenta con la actitud estoica de sus científicos y personal de la salud, de los cientos de trabajadores de todos los sectores que apoyan las variantes necesarias para distribuir los módulos de aseo y alimentación, al menos en lo imprescindible para cada familia cubana, mantener la protección a la población más vulnerable, la educación de los niños o el apoyo espiritual de los artistas.

Pero a ese sol que quema, los desagradecidos solo le ven las manchas y de eso hablan y publican en sus redes sociales.

Los que ven solo las manchas critican por ejemplo el precio de un pollo opcional. Esos nunca serian capaces de decirle al mundo en sus redes personales que Cuba distribuye no solo el pollo, sino todos los alimentos de la canasta básica cada mes a precios irrisorios, mercancía que se subvenciona a pesar de los altos costos de importación internacional.

Los que ven solo las manchas censuran y publican la foto que captan a uno de nuestros combatientes del MININT, que “se sentó en un banco del parque” para acordonarse las botas con las que ha caminado cientos de kilómetros organizando al pueblo y protegiéndoles, por supuesto que no podemos esperar que hagan público el esfuerzo de esos mismos combatientes en la lucha contra la Covid-19 con los peligros de contagio que asumen.

Las manchas son objetivo de los desagradecidos para profundizar en un descrédito a nuestro personal de salud, a los esfuerzos de nuestros campesinos y trabajadores de la industria hacer llegar a cada vivienda cubana lo imprescindible para el aislamiento necesario.

Solo los desagradecidos cierran los ojos ante el bloqueo al que Estados Unidos somete a la pequeña isla aun en medio de esta contingencia de salud, los que son incapaces de valorar los actos de heroico altruismo de este pueblo modesto y solidario, ninguno de ellos tiene capacidad de comprender la protección en seguridad social de nuestros ancianos jubilados y trabajadores. Esa es la luz

Porque hay mucha luz, eso lo tenemos en convicción, Un antorcha iluminada para Cuba y para el mundo, por eso, no solo hay que verles las manchas al sol.

Escrito por Santiago Carnago López

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