Sueño con un mundo de valores al natural, pues soñar no cuesta nada…

¿Te cansas de escuchar hablar de la formación de valores sin ver los resultados?…

Santiago de Cuba, 7 de jun.- Las ideas geniales y abarcadoras de nuestro José Martí, obligan a consultarlas siempre. Cuando hoy hablamos de los valores morales, hay gran riqueza de expresiones suyas al respecto. Acerca del buen obrar escribió: “Las cosas buenas se deben hacer sin llamar al Universo para que lo vea a uno pasar”.

En alusión a los sentimientos el Apostol sentenciaba: “Siendo tiernos elaboramos la ternura que hemos de gozar nosotros. Y sin pan se vive, sin amor ¡No! No ha de desperdiciarse ocasión alguna de consolar toda tristeza, de acariciar la frente mustia, de encender la mirada lánguida, de estrechar una mano caliente de amar. Perpetua obra, obra de todo instante, es la ternura.”

Esa organización de féminas…

Con ese mismo principio la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), organización que agrupa a todas las féminas en el país, ha estimulado talleres de reflexión en torno a la formación de valores en la sociedad, pero circunscribiéndolos a la comunidad donde se debaten con fuerza esos males engendrados a veces a través de la propia familia y su comportamiento y recogidos de la sociedad.

Las cualidades morales de la personalidad, denominadas hoy valores morales, constituyen fuerzas que movilizan la actuación de cada persona, y han de caracterizarla en cualquier nación y en todos los tiempos. Es por ello, que herederos de las ideas martianas y preocupados por entregar a la sociedad el hombre capaz de brindar lo mejor de sí a sus semejantes, trazamos estrategias que permitan sobre la base de valiosas concepciones acerca de la moral, modelar actuaciones acordes con los valores éticos de sociedad cubana.

Todavía recordamos aquel día en que María Julia Jiménez Fiol, Presidenta de la Cátedra Universidad, Mujer y Desarrollo, en este territorio oriental, liderando todo el quehacer de la FMC en función de los valores que defendemos y nos comentó de sus experiencias en las barriadas visitadas…

Es un andar por caminos intrincados de la familia y la sociedad sin uno proponérselo… Y afloran debates y conversaciones gratificantes por lo sinceras, y porque te dicen que hay jóvenes con muy buen sentido de la justicia, del internacionalismo, del amor a su tierra y que a nosotros los adultos nos queda la misión de educarlos en un sentido más amplio y con los mejores ejemplos…

Siempre miremos la actualidad…

En los momentos actuales existen diversas concepciones acerca de la formación de los valores morales, se dice que se educan, se transforman o simplemente se crea conciencia de ello al sujeto por medio de procesos reflexivos.

De este modo, cada persona va desarrollando, sobre la base de su autoestima y su autovaloración, los valores morales que constituirán las formaciones motivacionales de su conducta de una u otra manera.
Cierto, un papel fundamental lo desempeñan el entorno, es decir, la familia, la escuela y la sociedad orientadoras de su formación y desarrollo.

Claro, no nos cabe dudas… En Cuba existe una juventud que es digna heredera de muchos valores como la justicia, la solidaridad de ahí que nos quepa, una postura acorde con los principios haciéndose necesario crear estrategias de trabajo que impidan el auge de antivalores, enriquecidas por la aplicación de nuevos métodos que revolucionen todo aquello que constituya un dogma y le dé oportunidad al joven de ser parte activa en la transformación de sus propios valores.

Eso es lo que, sin recetas, debe buscar una familia y con ello la sociedad en su conjunto, sabiendo que al decir de de un psicólogo nuestro de los canales de TV nacional… Bien vale la pena…

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