Tania en su aniversario 81.

Tomado de internet

Santiago de Cuba, 19 de nov.- Como en cada una de las obras de los investigadores Adys Cupull Reyes y Froilán González García,  “Huellas de Tania” es un libro donde la verdad se une a la sensibilidad y al humanismo. Desde sus inicios se puede leer:

Ella, La flor del Río Grande, la muchacha de la guerrilla del Che,

como la denominan algunos, la de ojos claros que iluminaba, la que

tocaba acordeón, guitarra y cantaba las tradicionales chacareras y

tangos de su patria natal. La argentina cubanizada, que quería

casarse con Ulises Estrada Lescaille y tener muchos hijos. La que

dejó huellas por los lugares donde pasó.

Es nuestro compromiso, cumplido, porque ella no podía faltar como

parte del serial “Semillas del Ñacahuasú” que dedicamos a los

guerrilleros bolivianos y peruanos. Ella vivirá en la medida que

conozcamos sus sentimientos y la razón de su entrega a la

redención de la humanidad.

Aprovechamos una efeméride, la del 19 de noviembre, fecha del natalicio  81 de Tamara Bunke Bíder, para mediante esta entrevista,  acercarnos a una mujer extraordinaria y que cautivó el corazón de Adys a medida que siguió sus huellas.

El periodista tiene curiosidades que en ocasiones se van mucho más allá de lo que se dice en los libros. Por ese motivo quisimos aprovechar la oportunidad de un encuentro con la escritora santiaguera, para conocer momentos que se viven en el período  de preparación de esta obra,   lo que no se dice en el texto pero que dejan huellas en el ser humano. Y he aquí el resultado de nuestra conversación.

P— Adys, este 19 de noviembre Tania la Guerrillera volverá a estar en su memoria.  

R- Tania está hoy más que antes no solo en mí, sino también en la memoria de los pueblos de América, no es necesario esperar noviembre para hablar de su vida y enaltecerla, te agracemos esta entrevista. Tania  no será olvidada. Ella se encuentra entre nosotros, mientras asumamos su responsabilidad ante el mundo. Algunos la recuerdan como Tamara, Tamarita, o Ita, como le llamaban sus padres; otros como Laura, o Laurita, nombre con el que era conocida en Bolivia, “Laura Gutiérrez Bauer.

Con Froilán González, mi esposo, he podido visitar muchos lugares por los que pasó, o vivió; desde Argentina donde nació hasta Bolivia país en que cayó herida de muerte y quedó guardada en su suelo, en un lugar retirado y abandonado, que conocían algunos pobladores de Vallegrande, allí estuvieron sus restos 30 años, hasta que fueron trasladados a Cuba  hace algo más de  20 años.

Es necesario conocer su vida y obra de mujer culta y sensible. No podemos olvidar la importante participación que tuvo en la gesta guerrillera del Che. Aprecio su presencia en Bolivia en tres tiempos: Uno, el trabajo compartimentado en la ciudad; dos, la actitud como guerrillera en las montañas y selvas; tercero, la forma en que vive en las transformaciones políticas, sociales y económicas que se dan en

Bolivia hoy, donde valiosas mujeres jóvenes bolivianas contribuyen a llevar adelante ese proceso de reivindicación de su país.

Tania con su inteligencia y trabajo paciente contribuyó a que todos los guerrilleros, bolivianos, peruanos y cubanos, que ella recibió en la ciudad de La Paz por diferentes vías, pudieran llegar hasta Ñacahuasú, sin ser descubiertos por la CIA.

P—  Habla usted con mucha pasión de Tania,¿ cómo si la hubiera conocido personalmente?

R-  Ni Froilán ni yo conocimos a Tania  personalmente. Durante los años que ella pasó en Cuba, desde 1961 a 1964,  nosotros estábamos inmersos en la alfabetización, luego fundando escuelas en la Sierra Maestra y en Mayarí Arriba, Segundo Frente. Llegué a conocerla profundamente, en Bolivia, cuando ya no existía físicamente.

La percibí cerca cuando escuchamos las narraciones de los bolivianos durante  las entrevistas realizadas en la década de 1980. Al hablar hacían retratos detallados sobre su persona y cualidades. Casi todos fueron sus amigos, o personas que se relacionaron de alguna forma con ella en la Ciudad de La Paz. En cada descripción aparecía la entrañable personalidad de “Laura”, “Laurita” la llamaban con admiración, respeto y ternura.

 Coincidían en la belleza y conducta excepcional, alejada de cualquier tipo de corrupción existente en aquella sociedad en que se desenvolvía; exaltaban su educación e inteligencia; su entrega al trabajo como profesora de idioma alemán y la dedicación al estudio de la cultura autóctona de Bolivia en todas sus formas: artesanía, música, bailes, lenguas, arqueología.

En una sola palabra, te digo que llegué a descubrirla: ¡Inmensa! Invitándonos a continuar la investigación. Fue uno de los deberes que asumimos: dar a conocer su vida.

P—  Quien la escucha a usted siente el sobrecogimiento y la emoción que sintió al encontrar tales testimonios.

R-    Imagínate que los entrevistados en la década de 1980 hicieron precisiones sobre la vida de Tamara, que no eran conocidas. Y no solamente narraron lo acontecido, sino que  nos llevaban a los lugares que ella frecuentaba, esto me dejó profundas huellas.

De aquellos primeros años de la investigación hay dos testimonios que me estremecieron mucho: el del boliviano José Castillo, único sobreviviente de la emboscada en el Río Grande, donde cayó herida de muerte Tania en un vado del río que hoy le llaman algunos pobladores, el vado de Tania.

Castillo, hondamente emocionado detalló los esfuerzos que ella hacía caminando por las cumbres, atravesando ríos. Dijo que padecía de dolores en los pies, tenía llagas ocasionadas por las niguas, pero mostró valentía y decisión para continuar con el grupo.

El sobreviviente destacó la voluntad de Tania y la ayuda que daba a los más jóvenes, era como una madre, dijo. Él fue uno de los bolivianos que vi con los ojos humedecidos. Y quien aseguró que los bolsos que nos habían entregado eran de Tamara, hoy se encuentran en el Museo de la Revolución.

Tania fue la única mujer que estuvo incorporada en la guerrilla. Tuvo que quedarse en la zona de Ñacahuasú de manera imprevista cuando un desertor informó de su presencia a las autoridades. Identificada, no pudo regresar a la ciudad de La Paz, donde debía continuar con el apoyo valioso.

El 27 de marzo de 1967, el Che escribió en su Diario que se perdían dos años de trabajo bueno y paciente. Ella integró la Retaguardia bajo el mando del Comandante Juan Vitalio Acuña, (Vilo).

La otra entrevista fue el encuentro con sus padres en Berlín, (RDA) 1988, cuando regresamos definitivo de Bolivia. Fuimos con la diplomática cubana Acela Díaz al apartamento de sus padres: Erich Bunke, alemán y Nadia Bíder, rusa hebrea, conversamos toda una noche. Sentí tanto amor filial durante aquella larga conversación…Nadia mostraba algunas de las pertenencias de Tania.

 Escuchar su nombre verdadero “Tamara” en la voz de su madre una mujer comunista, hizo que se juntaran la solemnidad del momento con el deseo de sentirla viva en acciones que pudieran rememorarla.

P—  Después de haber investigado a profundidad sobre la única mujer de la guerrilla del Che, ¿ debió ser un momento muy delicado el encuentro con sus padres?

R-  A pesar de que el momento era de mucha sensibilidad y sabíamos la importancia de un testimonio inédito de los padres de la única mujer de la guerrilla del Che en Bolivia, sacamos el aliento necesario.

 A Nadia y a Erich les explicamos cómo la veía el pueblo boliviano, y qué decían acerca de ella. La madre dijo orgullosa que Tania cantaba el Himno del 26 de Julio y que hizo la traducción al alemán. Las pertenencias de Tamara las entregaron posteriormente al Museo de la Revolución.

Fue una noche inolvidable, un amanecer entre recuerdos, donde sobre todo Nadia habló de su hija como si estuviera presente. Dijo que Tamara fue una niña decidida, hacía muchos ejercicios, montaba a caballo, en bicicleta, nadaba muy bien y tenía un buen oído musical, que desde los 7 años comenzó a tocar el piano, y el acordeón y lo hacía con mucho sentimiento. Se refirió a cómo se sorprendían los alemanes cuando ella cantaba las canciones latinoamericanas, de Perú, Uruguay, pero siempre prefería, la música y los bailes folclóricos argentinos. Afirmó que Tamara sentía y pensaba como argentina.

Cuando Erich y Nadia vinieron a Cuba para entregar los objetos y documentos al Museo de la Revolución, llegaron a nuestra casa y otra vez conversamos mucho sobre el tema y las acciones que Nadia realizaba en Berlín con los jóvenes alemanes para que la conocieran.

Pasado un tiempo, volvieron a Cuba. Y después del fallecimiento de Erich, ella visitó nuestra casa, se sentó en el comedor, ocupó la misma silla donde estuvo la última vez, nos pidió que, si podíamos dejar la otra silla vacía. Era donde Erich se había sentado. Quería recordarlo en ese lugar.

Estos encuentros con su madre, forjaron un compromiso mayor, nos adentramos más en la vida y la historia de Tania. Nadia afirmó que Ita quería ser como las demás muchachas, tener hijos, un hogar, pero eligió esta otra carrera, esta otra misión que también era su anhelo: volver a su Patria natal.

Habló de Ulises Estrada Lescaille, el cubano novio de Tania quien era descendiente de la familia Maceo Grajales, y afirmó que los hijos de Ulises eran como nietos para ella. Tania era una muchacha excepcional; y como mujer, tenía los mismos anhelos de las muchachas de cualquier país y de todos los tiempos.

En el libro Las huellas de Tania aparece una de las cartas que Nadia envió al Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz. Cuando buscaban los restos de los guerrilleros, le comunica que había firmado el poder general a nombre de Jorge González Pérez, antropólogo cubano para que represente a la familia ante las autoridades bolivianas, en sus trámites de exhumación y posterior destino, que su deseo más grande era que Fidel Castro diera el permiso para que Tamara recibiera su último y definitivo reposo en el suelo cubano.

P— ¿Por qué es Tania una de las escogidas para incrementar sus investigaciones sobre personalidades que han hecho historia?

R- Porque es necesario voltear la cabeza y las ideas, mirar también al sur de América; es un deber mantener la unidad latinoamericana y Tania es una representación de esa fidelidad a los pueblos explotados por el Norte revuelto y brutal que nos desprecia, como significó José Martí. Admiraba al Che y sentía inmenso amor por Latinoamérica.

Ella es un referente para los intelectuales, para los periodistas en especial, los maestros, los trabajadores y para la juventud en general.

En el 50 aniversario de la presencia de la guerrilla en Bolivia, la llevamos a Suramérica ¿cómo fue posible? Con los medios a nuestro alcance y el testimonio y creación de Froilán y mía: Escribimos el libro testimonio titulado “Huellas de Tania” resultado de la investigación nuestra; y con la colaboración técnica y realizadora de nuestros hijos Leandro y Liván llevamos adelante un difícil proyecto: el documental sobre ella titulado “Historia de Ita.

 Primero escribí el Preguión para un documental. Hemos formado un equipo que estrechó voluntad en el 50 aniversario; y nuestros hijos comenzaron a filmar. Después tuvimos que rehacer el guión, enriquecerlo, se convirtió en diez capítulos para el serial “Historia de Ita”.

Llevar a ejecución el proyecto para divulgar su vida parecía imposible. La colaboración y solidaridad, de bolivianos, venezolanos, argentinos, Chilenos, costarricenses, mexicanos, nicaragüenses y cubanos, todos, hicimos posible el sueño de llevar a Tania a su ciudad natal y a toda Suramérica.

El serial fue presentado en el Festival Internacional de Cine Político de Buenos Aires; además en universidades y otros centros culturales de Uruguay y Perú. En Cuba fue trasmitido, primero en instituciones de La Habana, luego lo trasmitió Cubavisión y el Canal Educativo.

Tania ha estado en la memoria de cientos de miles de personas en su América Latina y en otras partes del mundo a través de esta obra en que se integran el libro y el serial.

Entre los testimonios que aparecen en el libro se encuentra el de nuestra Presidenta Eterna de la Federación de Mujeres Cubanas, Vilma Espín Guillois, te diré un fragmento que nos inspira a seguir divulgando su vida. Vilma dijo en la Universidad de La Habana el 31 de agosto de 1993, lo siguiente:

“… estábamos siempre pensando dónde estaría ella y después, en el tiempo en que ya se hizo claro donde estaba el Che, todos pensamos en ella en aquel momento, y después supimos que había caído. …Desde entonces, es tarea nuestra mantenerla viva en todas las formas, en esto mismo, en hablarles a todos de quién era Tamara“.

P— Adys,¿ acaso la fascinante historia de Tania, la única mujer que estuvo en la Guerrilla del Che le trae recuerdos de su propia familia?

R-  En una carta a su amigo Manuel Mercado escrita desde Guatemala el 11 de agosto de 1877 José Martí dice que “La familia unida por la semejanza de las almas es más sólida, y me es más querida, que la familia unida por las comunidades de la sangre “

Hay ejemplos muy cercanos en que se dan las dos uniones, la de la sangre y la de las almas. Pero el más hermoso de los ejemplos es el de la familia Maceo Grajales: Mariana, Marcos y sus hijos.

A Tania, le fue entregado el Carnet del Partido Comunista de Cuba, firmado por el Primer Secretario del Comité Central Fidel Castro Ruz, carnet que pudo ver y tocar en 1966, en México, después continuó su callada misión en Bolivia.

A Haydée Tamara Bunke Bíder también le fue asignada la Orden Mariana Grajales Post Monten, por el Consejo de Estado, el 7 de  marzo de1985; es uno de los documentos que se encuentra en exhibición en el Museo Complejo Escultórico de la ciudad de Santa Clara.

Ella es familia por la semejanza de alma con muchos cubanos, y cubanas que arriesgaron sus vidas, y otros entregaron todo por la independencia y soberanía de nuestra amada Cuba. Y de los que hoy arriesgan su vida en bien de la humanidad.

Tania es familia de los que han aportado su testimonio con pasión y filial cariño, los que se han inspirado en los poemas como sus amigos de la infancia Alejandro Zarasgard, Y Alfredo Bauer; la declamadora Sonia Tobal; la solidaria Irene Perpiñal y la Heroína del Trabajo Alicia Alonso que ha dado su testimonio, entre otros.

Su compañera argentina con quien trabajó en Cuba: Carolina Aguilar,  afirma en su testimonio que la infancia, adolescencia y una pequeña parte de su juventud, Tania  las vivió en Argentina, que es su patria de nacimiento, de origen, cultura e identidad; que su mamá contó como al partir de Argentina para Alemania RDA, en 1952, Tamara formó un “berrinche” para no irse, pero ellos le prometieron volver. Y que Tania repetía la letra del tango que dice: “Me voy, pero volveré, no duden de mí” Y lo cumplió.

Cuba fue el ideal y en nuestra isla vivió el tiempo más feliz de su existencia, afirmó su madre. Nadia Bíder.

Su historia es bella, apasionada, llena de sensibilidad y patriotismo. Y muy hermosa la comprensión y el apoyo que recibió todo el tiempo de sus padres. Por eso me fascina la historia de Ita, por eso me recuerda la historia de mi propia familia.

Por: Agustina Bell Bell

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