Tributo a las precursoras

Muy especial tributo rendirán las santiagueras, en representación de todas las cubanas, a Vilma Espín Guillois (1930-2007) en el mausoleo a los héroes y mártires del II Frente Oriental Frank País, este 23 de Agosto, en ocasión de celebrarse el aniversario 60 de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) que ella fundara con la guía y aliento de Fidel.

  Con flores y el compromiso de seguir su ejemplo y hacer realidad cada día su legado, será recordada la valerosa guerrillera de la sierra y legendaria heroína que condujo con acierto la transformación de sus contemporáneas, devenidas en poderosa fuerza al servicio de la Revolución.

  Precisamente en ese sitio sagrado, ante la mirada de la eterna presidenta de la FMC y donde la impronta de la destacada combatiente revolucionaria es perenne, serán festejadas las seis décadas de una organización que influyó en la dignificación de las mujeres y en su participación activa en la vida socioeconómica de la sociedad.

  Este sentido homenaje a Vilma entraña también un tributo a las precursoras, de quienes se inspiraron las cubanas de hoy para conquistar todos sus derechos,  desde la estoica mambisa, madre de los Maceo, Mariana Grajales, que hizo historia en la manigua de Cuba en la lucha por la independencia y forjó una prole de dignos soldados para conquistar la Patria libre y soberana.

  También la rememoración de este 23 de Agosto se extiende a otras insignes compatriotas como Ana Betancourt, la intrépida camagüeyana que alzó su voz en la Asamblea de Guáimaro para abogar por los derechos y la emancipación plena de las mujeres.

 Este homenaje encierra un recuerdo especial para las Heroínas del Moncada Melba Hernández y Haydée Santamaría, quienes representaron la hidalguía de las cubanas en la gesta heroica del 26 de Julio, y para Celia Sánchez, la primera guerrillera de la Sierra Maestra, seductora, impetuosa y pilar decisiva en la Revolución en el poder.

 De esos ejemplos y de muchos otros que se hallan por doquier en cada pedacito de esta isla rebelde y brava, se nutren las federadas de hoy para seguir defendiendo la historia que ellas legaron y continuar engrandeciéndola con su trabajo, responsabilidad y energía puestas en cada nueva misión y en cada nueva tarea.

Una de ellas, Margiola Sánchez del Campo Guilarte, quien atesora más de 26 años como integrante del Comité provincial de la organización en Santiago de Cuba, guarda valiosos testimonio de momentos vividos junto a Vilma, “que representó una escuela en todos los sentidos de la vida”, subraya.

  Cuenta gustosa que trató de aprender de la experiencia y sensibilidad de esa excepcional mujer, porque Margiola atendía la esfera de trabajo comunitario cuando la Heroína de la Revolución presidía la Comisión Nacional de Prevención y Atención Social y siempre participaba en los debates y propuestas sobre esos asuntos apremiantespara la sociedad.

 Hace 10 años, precisamente el 7 de abril de 2010, se funda el Memorial Vilma Espín en la casa donde ella vivió en la urbe santiaguera “y yo tuve el gran privilegio de ser nombrada para dirigirlo, lo que constituye un honor al poder dedicarme a un empeño encaminado a que perdure su ejemplo entre las nuevas generaciones”, confiesa.

Entre las cualidades que más hondamente calaron en Margiola están su apego a la justicia, además de su afabilidad y delicadeza,unido al gusto por atender de primera mano los problemas que le planteaban.

La rememora como una mujer de acero, de convicciones firmes y sólidos principios, exigente ante los problemas y en la búsqueda de soluciones, y también de miel, con una sonrisa que siempre la adornaba hasta en las circunstancias más difíciles.

Deja una respuesta