Tributo y honores a la histórica villa de Santiago de Cuba

Santiago de Cuba, 11 de ene. – El pueblo laborioso y aguerrido de Santiago de Cuba está convocado a redoblar los esfuerzos para celebrar con resultados en todas las esferas de la vida socioeconómica el aniversario 505 de la fundación de la histórica villa, el venidero 25 de julio de 2020.

La Asamblea Municipal del Poder Popular confía en la entrega y dedicación de sus hijos e hijas para hacerle honores a la historia forjada por la localidad,  inspiración para que el pueblo siga superando los sueños, como herederos del espíritu indomable de esta tierra rebelde y brava, donde no existe una piedra que no haya sido pedestal de un héroe.

Ya la historia escribió tu nombre en el corazón de la tierra, por ser testigo excepcional y protagonista de tantas épicas; cantarte es poco, lo que hace falta es que tus hombres y mujeres se consagren al trabajo creador para enaltecer la obra colectiva, quererte siempre y entregarte la sangre cuando haga falta.

Santiago tiene sus símbolos en su  Moncada, su 30 de Noviembre, su Primero de Enero, su Maceo, su Frank, su Heredia, su trova, sus ventanas siempre abiertas a las guitarras y sus casas refugio seguro de jóvenes revolucionarios perseguidos, motivación suficiente para la búsqueda constante de la utilidad de la virtud y del mejoramiento humano.

En su geografía abundan hombres y mujeres que conmueven por su entrega y lo continuarán haciendo como regalo al aniversario 505 de la otrora villa, latiendo al compás de la Revolución, lo mismo en las calles de la Ciudad Héroe, que en el surco, la escuela, el hospital o la fábrica; fieles, sin perder la capacidad de amar, de luchar y de vencer.

Conscientes de que para vivir este hoy, hubo ayer patriotas en la manigua y rebeldes que desafiaron la tiranía, le harán un monumento al trabajo creador para incrementar las exportaciones y la sustitución de importaciones, ser eficientes en el proceso inversionista, construir nuevas viviendas para elevar la calidad de vida del pueblo y potenciar el ahorro de recursos energéticos, materiales y financieros.

Cuando el Primero de Enero de 1959 triunfó la Revolución por voluntad popular, con Fidel al frente,  se abrió un hermoso porvenir, colmado de sueños y desafíos, cual antorcha encendida que vislumbraba los caminos de la vida nueva.

Para ser dignos de la fecha debe anidar en los pechos santiagueros el orgullo de estar en la primera trinchera del combate, preservando un puesto en la vanguardia y enalteciendo la obra colectiva, sobre la base del ejemplo, patriotismo y dignidad,  con una fidelidad a toda prueba.

Ser oriundo de esta heroica tierra es un alto privilegio, que se alimenta del quehacer cotidiano  y  el compromiso de honor de seguir siendo libres, construyendo nuestro proyecto social en las mismas narices del imperio, sin vulnerar un solo principio y sin temor a los riesgos.

Para saludar la fecha hay que actuar como lo hacen los verdaderos revolucionarios,  tomando los resultados en el trabajo no de pretexto para la autocomplacencia,  sino como prueba de que es posible lograr mucho más y avanzar hacia estadios superiores.

Conocemos de la fuerza de voluntad y espíritu de trabajo y combate de este pueblo heroico y hospitalario, por eso confiamos en  que ese fervor patriótico se multiplicará  en logros y en el cumplimiento de las tareas que aguardan para estar a la altura de estos tiempos difíciles y enaltecedores.

La confianza en la victoria legada por los que hicieron la historia, debe acompañarnos siempre ante cualquier pretensión del imperio de socavar la Revolución, y en la lucha sin tregua contra todos los males en aras de edificar un socialismo próspero y sostenible.

En lo mucho que queda por hacer ninguna proeza tendrá que esperar por el empeño y consagración de cada uno de los nacidos en esta indómita tierra, para que esta vigorosa Revolución en la madurez de sus 61 años mantenga el espíritu del primer día.

Porque como un brazo de acero que defiende las conquistas que costaron tanta sangre, invariablemente ha estado y estará siempre Santiago de Cuba,  invicto como la Revolución misma, enalteciendo la historia y superando los sueños.

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