Un curso escolar que amerita calidad más calidad

Santiago de Cuba, 2 de sept. – El nuevo curso escolar 2019-2020 que abre sus puertas este 2 de septiembre en Cuba amerita entrega total de todos los que tienen influencia en su desarrollo, en un país con la ventaja de contar con una educación gratuita, inclusiva y de calidad.

Hay garantía de completa cobertura docente, maestros mejor preparados para su alta misión de enseñar y educar, aseguramiento de la base material de estudios y de muchos centros rehabilitados para la marcha eficiente del proceso docente-educativo en el período lectivo.

La escuela seguirá desempeñando un papel decisivo en la formación integral de las nuevas generaciones, pero desde la cuna debe comenzarse esa labor de verdaderos orfebres en el empeño por forjar el carácter, actitudes y la responsabilidad de  los descendientes.

Para que puedan asumir en mejores condiciones  su labor en la sociedad, los padres y madres tienen la importante faena de moldear la personalidad desde la simiente, desde casa, donde se gana o se pierde el difícil oficio de fundar valores en los niños, adolescentes y jóvenes.

La edificación de un país mejor, con todos y para el bien de todos, exige elevar la cultura política de la familia, sus convicciones y principios, y propiciar el debate de ideas en el seno del hogar, en aras de guiar con efectividad los sentimientos  y acciones de sus hijos en el  transcurso  de la vida.

Consolidar los valores humanos que defendemosno debe dejar indiferente a nadie, es responsabilidad de todos; pero lo que se alcance en el hogar será  vital para  vivir en una nación sin los peligros y sobresaltos de la drogadicción, la prostitución y la indisciplina social.

En la coyuntura actual de difíciles situaciones económicas y recrudecimiento del bloque de los Estados Unidos contra Cuba, también vale mucho vencer la batalla en el ámbito del comportamiento ciudadano y la preservación de las mejores tradiciones que nos definen como pueblo.

La experiencia de la escuela cubana confirma que no existe mejor legado para los hijos, ni recompensa más gratificante para los padres que la forja de una generación de arraigados  sentimientos patrióticos, de solidaridad, honradez, honestidad y respeto al derecho ajeno.

Ese es un mensaje que no debe perderse de vista en el nuevo curso escolar, a tono con la respuesta que merece la convocatoria hecha por el Presidente cubano Miguel Díaz-Canel, el 26 de Julio en Granma, de trabajar por fomentar la decencia, el civismo, la solidaridad y el respeto.

Deja una respuesta