Un voto por la vida

Santiago de Cuba, 23 de ene.- En este preciso instante, en que Cuba atraviesa por una compleja situación epidemiológica por el rebrote del nuevo coronavirus en varios de sus territorios, es cuando más se necesita que cada uno de sus hijos e hijas, que cada ciudadano de este archipiélago, haga un voto por la salud y la vida.

Esa salud, esa vida, que para salvarla el Estado no ha escatimado esfuerzos; especialistas, médicos, enfermeros y técnicos de laboratorios han dedicado y puesto a prueba todo su arsenal profesional, la nobleza de sus corazones y las horas de sueño y descanso,actitud que solo requiere ser retribuida y ser respaldada con un comportamiento cívico responsable.

Una de las formas más sencillas para que cada cual sea consecuente con tanta entrega y altruismo del personal de la salud, es cumpliendo las medidas higiénico- sanitarias orientadas por el Sistema Nacional de Salud Pública, el mismo que ha ganado granprestigioen el ámbito nacional e internacional por el enfrentamiento y contención de la Covid-19 con los protocolos aplicados para vencer la letal enfermedad.

A ese ejército de batas blancas, guardián de la salud,que ha hecho derroche de amor en el ejercicio de la noble profesión de la Medicina, sobre todo en la línea roja de los hospitales para salvar a los contagiados, se ha unido otro batallón de largo alcance en esta cruzada por la vida: el de los científicos.

Estos compatriotas que llevan en el corazón el compromiso con Fidel de garantizar el presente y el futuro con la poderosa fuerza que representan los hombres y mujeres de ciencia, merecen también la reverencia por tanta consagración para poner a disposición de los enfermos los mejores medicamentos y tratamientos nacidos, en la mayoría de los casos, de su talento y devoción por servir al pueblo.

Con prácticas tan sencillas que deben incorporarse a la existencia misma como un nuevo código de vida, como usar el nasobuco, lavarse las manos frecuentemente, desinfectar las áreas con las soluciones indicadas y mantener el distanciamiento físico, cada persona de esta pequeña isla estará dando un voto por la vida. 

Cuidándose mucho, protegiendo a la familia y a los vecinos, quedándose en casa, salir solo cuando sea imprescindible; es también una forma de reconocer la entrega sin límites de médicos y científicos, quienes están entre los cubanos que más han contribuido a enfrentar y vencer el nuevo coronavirus.

Se ha recalcado que mientras llega la ventajosa vacuna, la mejor vacuna es la prevención, una acción que todos los cubanos deben asumir con disciplina y responsabilidad, ya que se ha dicho con razón que no basta con los esfuerzos del país, la Medicina y los científicos porque en esta batalla todos cuentan, y en ese sentido el buen comportamiento ciudadano es clave.

Tenemos el privilegio de vivir en un país como Cuba que tiene en el centro de su atención al ser humano; una pequeña isla bloqueada que, no obstante, ya tiene cuatro candidatos vacunales en ensayo clínico, una noticia muy esperanzadora, pero mientras ese momento llega, siga haciendo su voto por la salud y la vida.

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