Una Federación más fortalecida para saludar el 26 de Julio

Santiago de Cuba, 24 de jul.- En el umbral del aniversario 66 del asalto al cuartel Moncada, las federadas de Santiago de Cuba ratifican que siguen marchando Unidas por la Patria, como reza uno de sus emblemas, con una organización más fortalecida y una membresía de probada solidez ideológica,  dispuesta a cumplir con entereza las nuevas misiones que demande el país.

Como protagonistas de un proceso que las dignificó primero,  y luego les garantizó el ejercicio de todos sus derechos, las santiagueras han vivido este tiempo signado por un intenso trabajo, con resultados en disímiles tareas y permanente combate por defender las conquistas del proyecto social cubano, del cual son favorecidas desde todos los puntos de vista.

A la mujer que ha representado una revolución dentro de otra, como la calificara Fidel, le sobran razones para cuidar su historia; atrás quedó la esclava del hogar, la doméstica como único porvenir; entonces soñó despierta con ser médica de su Patria y además curar y salvar vidas en otras tierras; científica descubridora de vacunas  prodigiosas; maestra artífice del mundo nuevo que se abría paso, y siempre soldado con fusil en ristre para proteger hasta con los dientes lo alcanzado.

Por eso se empeñaron en  fomentar valores en las nuevas generaciones; ocuparon la primera fila en labores económicas de alta prioridad como los programas agroalimentarios y en la recuperación de la industria; y mostraron la vocación internacionalista legada por sus antecesoras, al marchar a tierras hermanas a cumplir misiones  de colaboración en varias esferas.

Decir mujer es incluirla entre los pilares de las tareas decisivas que lleva adelantela nación en estos tiempos de difícil coyuntura, pero en los que, no obstante, mantiene inalterable su rumbo de construir un mejor país para todos y un socialismo próspero y sostenible.

Cuenta con el brío característico para desbrozar nuevos caminos en la labor por elevar la cultura del debate para que cada encuentro, asamblea o taller deje una huella, y sea mucho más efectiva la lucha contra cualquier manifestación de prostitución que tanto laceran la dignidad de las valiosas mujeres que pueblan esta  indómita tierra y esta isla.

Igualmente,  en el interés de avanzar en el ejercicio de la plena igualdad de la mujer y barrer vestigios del pasado que todavía afectan su plena integración a la sociedad, con el fin de obtener mayores niveles de participación  en la vida socioeconómica y en la promoción hacia cargos de dirección, sobre todo, en las responsabilidades de toma de decisiones.

Existe consenso entre las federadas de que el funcionamiento orgánico es clave en la vida de la organización, pero un aspecto importante para que esa vida crezca saludable es la correcta aplicación de la política de cuadros,  que reclama de compañeras bien preparadas que conduzcan  con talento, siempre buscando las reservas y potencialidades que abundan en la base y exigiendo con rigor por la responsabilidad y la disciplina.

La atención sistemática al trabajo comunitario debe constituir una prioridad,  defendiendo siempre el concepto de prevenir primero, y luego enfrentar con valentía las indisciplinas, conductas antisociales y los problemas,  fundamentalmente en el barrio,  donde convivimos todos, hasta revertir situaciones y  lograr su transformación.

Habrá entonces muchas más razones para que la  FMC, próxima a cumplir un nuevo su aniversario y como aglutinadora de una poderosa fuerza,  esté en la primera trinchera del combate por preservar y engrandecer la obra de la Revolución que ha resistido casi 60 años de asedios, amenazas y agresiones, sin vulnerar un solo principio y sin ponerse nunca de rodillas.

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