Una gota de vida: Jornada de homenaje a los donantes voluntarios de sangre

La sangre es el regalo más valioso que podemos ofrecer a otra persona. La decisión de donar sangre puede salvar una vida, incluso varias si este líquido se separa en componentes como glóbulos rojos, plaquetas y plasmas que pueden ser utilizados individualmente para pacientes con muchas otras enfermedades.

Entonces, por qué esperar una jornada fijada en el calendario para reconocer lo que día a día resulta un acto altruista, para el que no hace falta tener condiciones excepcionales, únicamente la conciencia que es necesario para alguien o para nosotros mismos y las ganas de dedicarle a penas media hora.

Cualquier persona con buen estado de salud, mayor de 18 años y menor de 65 puede convertirse en un donante voluntario de sangre. Es por ello que aún cuando se aboga hoy por el incremento de más y mejores donantes, la socialización de este acto incluye también los programas que involucren al personal de salud en actividades comunitarias y actué como modelo de comportamiento altruista y como educador de los jóvenes de la comunidad.

Se conoce que 9 de cada 10 personas necesitarán en algún momento de su vida de una trasfusión de sangre. Premisa que debe ser bien concientizada porque en relación a la salud, todos somos vulnerables.

Me aferro al criterio de que es insoslayable la toma de conciencia de cuánto nos aportan los que, sin ansias de lucro, dan un paso al frente por la vida de personas que quizás nunca conocerán. Y es que precisamente el no saber a quién pueden salvar con esa gota de sangre, simplemente brindarla como el gesto más humano, es lo que hace maravillosas a todas aquellas personas, dígase, jóvenes o adultos, que dan un sí a favor de la existencia humana.

No pretendo filosofar sobre el tema, más bien enaltecer el trabajo sistemático de los Comités de Defensa de la Revolución, la responsabilidad absoluta de los bancos de sangre y sin dudas la disposición de aquellos que continúan apostando hoy por la salud, brindando una gota de vida.

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