Una Orden, una oportunidad

Santiago de Cuba, 13 de ene.- Danay Salas Guevara no pensó nunca vestir el uniforme verde olivo. Sin embargo esta joven santiaguera encontró en la Orden 18 su realización como persona. «He aprendido sobre la vida militar, a ser mas organizada, tener conciencia sobre los meritos de la Revolución y sobre todo el sacrificio para obtener una carrera universitaria».

Con el objetivo de incorporar a la Educación Superior a jóvenes del Servicio Militar Activo las Fuerzas Armadas brindan la oportunidad de optar por la Orden 18. » Me fui preparando para los tres exámenes de ingreso durante el período del servicio en la sede Mariana Grajales, con el objetivo de obtener la carrera de Medicina.»

 Todos aquellos que se desempeñan en el Servicio Militar Activo ya sea en entidades civiles, del Ministerio del Interior (MININT) o las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) pueden optar por esta opción mediante los métodos que se confieren. Se realiza un curso preparatorio en las sedes municipales. Los mismos comienzan en el mes de octubre y finalizan en mayo- junio con las pruebas de ingreso.

Igualmente se ofrecen especiales beneficios a las féminas que de manera voluntaria acceden a cumplir un año de servicio. Aquellas muchachas que no culminaron la Enseñanza Media pueden matricular en la Facultad Obrero- Campesina y así solicitar la carrera de su preferencia u otras, teniendo en cuenta parámetros de disciplina, organización y convicción político- ideológica.

Muchos son los profesionales que se inclinaron por la Orden 18 viendo en ella un camino para lograr sus sueños. Así lo confirma Yuzdani Vicet Gómez, periodista del Sierra Maestra. » Pude optar por ella luego de un año de entrenamiento para enfrentarme a las pruebas de ingreso. Gracias a la Orden 18 hoy soy periodista.»

Desde sus inicios en 1984 este beneficioso programa se ha mantenido como uno de los mayores atractivos concedidos por las FAR a hombres y mujeres que ingresan en las filas del Servicio Militar Activo para de esta forma  incorporarse a los estudios universitarios.

Por: Indira Montero Almanza.

Deja una respuesta